¿Qué es el agua subterránea?
Se puede definir como el agua que existe bajo la superficie del terreno, por que es aquella que está situada bajo el nivel freático por que esta saturada completamente por sus poros y fisuras de terreno. El agua aquí, fluye de forma natural por medio de manantiales, rezume, cauces fluviales y en algunos casos llegando al mar. Así mismo se puede dirigir artificialmente a pozos, galerías o otras captaciones artificiales. Se recarga de modo constante naturalmente.
Imaginemos que una gota de agua que cae en una divisoria hidrográfica a una distancia de 200 kilómetros de la costa, esta gota llegaría a una corriente de un rio y de esta manera tardaría unos pocos días en llegar al mar, pero si esta misma gota se desplaza a través del sub suelo, ósea por un acuífero, tardaría siglos o miles de años en alcanzar al mar.
También
debemos mencionar que existe un porcentaje significativo en el cual las aguas
superficiales tienen su origen en las aguas subterráneas. Esto ocurre cuando
los acuíferos están totalmente recargados y sus aguas terminan saliendo a la
superficie por medio de manantiales, ojos de agua, hasta llegar a los ríos donde
estas las llegan a conducir a lagos o mares.
Ahora
hablemos de las Zonas del Sub Suelo:
Zona
no saturada (ZNS): en ella los poros contienen aire y agua. El agua está sujeta
a tensiones capilares que la mantienen adherida al terreno, y esto hace que su
presión efectiva sea inferior a la presión atmosférica.
La ZNS puede dividirse en tres partes:
a)
la subzona del suelo (o edáfica), que abarca desde la superficie del terreno
hasta la profundidad alcanzada por las raíces. Está atravesada por raíces, por
huecos dejados por raíces desaparecidas, y por pistas y canalículos abiertos
por la fauna rápida (ratones, topos…) o lenta (anélidos y similares); en ella,
la humedad del suelo varía mucho con los cambios estacionales de la vegetación;
b)
la subzona intermedia, que varía en espesor notablemente de un acuífero a otro
(de centímetros a decenas de metros), o incluso puede no existir; en ella la humedad
del suelo apenas cambia
estacionalmente;
c) la franja capilar, que se caracteriza por la existencia de poros,
canalículos y fisuras llenas de agua que se mantienen por encima del nivel
freático a causa de las tensiones capilares; la elevación es mayor cuanto más
finos son los granos y fisuras.
Zona
saturada (ZS): en ella los poros están completamente rellenos de agua. Aquí la
presión del agua es superior a la de la atmósfera y crece hidrostáticamente al
aumentar la profundidad. El agua de esta zona se mueve de forma natural hacia
ríos, lagos, mar, manantiales, etc. y de forma provocada hacia las captaciones
subterráneas especialmente por bombeos, drenajes o galerías.
Nivel freático:
Conforma
el límite superior de la zona saturada en un acuífero libre. Es el lugar
geométrico de los puntos de un
acuífero
libre que se encuentran a la presión atmosférica. Su altura en un acuífero libre
viene determinada por la cota que alcanza el agua en un pozo poco penetrante en
reposo.
Karst:
Término
morfológico que proviene de una región de Eslovenia, donde se describió por
primera vez. Se refiere a paisajes, ambientes y procesos desarrollados por una
serie compleja de fenómenos fisicoquímicos, pero en los cuales siempre está presente
el de disolución de la roca por el agua. Estos fenómenos son frecuentes en varios
tipos de rocas, como yesos, calizas, dolomías, rocas detríticas consolidadas
con clastos* o cemento soluble. Sin embargo, son las rocas carbonatitas las que
establecen el modelo de referencia, tanto por la complejidad del proceso, como
por la gama de formas desarrolladas y que, por tanto, definen el paisaje
kárstico en el sentido más estricto. En un proceso de karstificación hay una
continua interferencia entre las aguas superficiales y las subterráneas. El proceso
de karstificación se desarrolla mediante la acción selectiva a favor de los
planos de debilidad de la roca, fracturas y superficies de estratificación. Se
originan así un conjunto de formas exo y endokársticas, entre las que destacan
las simas y cuevas, que condicionan la circulación subterránea del agua.
Clasto:
Fragmento
de una roca, mineral o fósil. Puede estar suelto o incluido en una roca
formando parte constitutiva de la misma. Estos fragmentos se clasifican, en función
de su tamaño de mayor a menor, en: bloques, cantos, arenas, limos y arcillas.

